Te recomendamos que mantengas toda tu medicación en el equipaje de mano y fácilmente accesible durante el viaje.
Asimismo, es aconsejable que lleves la receta o el certificado médico correspondiente, así como la cantidad de medicación estrictamente necesaria para la duración del vuelo.
Si padeces alguna enfermedad que necesite ser tratada con un tratamiento inyectable (diabetes, etc.) o con una medicación líquida que supere los 100 ml permitidos, se te requerirá un certificado médico para poder transportar a bordo las jeringuillas, agujas y medicación necesarias.
La medicación deberá estar incluida dentro de la franquicia de equipaje permitida. No se autoriza transportar bultos adicionales por este motivo.
No podremos conservar ni refrigerar ningún medicamento en las neveras del avión. Si necesitas mantener la medicación en frío, podrás transportar tu propia nevera portátil, siempre que no contenga artículos prohibidos o peligrosos. No está permitido, por ejemplo, transportar hielo seco. Para llevar la nevera portátil no se requiere ningún certificado adicional, siempre que no incluya componentes prohibidos.
Recuerda que, debido a que los Servicios de Seguridad de los aeropuertos están fuera de nuestro control, deberás preparar con tu médico un plan de contingencia por si las autoridades competentes no te permiten acceder al avión con alguno de estos artículos.